domingo, 11 de abril de 2010

Carecer de todo.


Sumido en este hastío, en esta desiria, en este cuerpo, carnal, vanal, mortal...un símbolo de fé, un símbolo de pureza, una respuesta a la esperanza, un veneno para la soledad, consumiéndose, apagándose, este fuego, la llama eterna, el fuego fástuo, qué lo hará apagarse, qué sesgará su aliento, qué provocará que siga ardiendo, helado y vivo, muerto y eternamente consciente, desesperanza e ilusión, vagando entre sus hermanos, perdidos al fin y al cabo, deseo o pasión, una mano alzada al cielo que no llegará a tocar una nube jamás, por mucho que lo intente, sólo podrá observarla y ver como se aleja por el viento...seguirá carcomiéndome hasta que me halla devorado por completo, una gota de agua vertida en un charco putrefacto, una gota de la mierda más pura vertida en un vaso del líquido elemento, al final el resultado será el mismo, se evaporará todo y no quedará nada, excepto el recuerdo...y morirás de sed, tu alma se agrietará y se convertirá en polvo, un caminante en un valle de nada, desolación, destrucción...implosionando de la tremenda presión, olvidados, abandonados, roidos por aquello llamado amor, solos en esta constante penumbra, en esta gran depresión, sin vivir, sin morir, únicamente existir, sin destino al que seguir, las pisadas borradas, desconocido el camino, sin miedo, sin dolor, sin nada...
sin ansias, sin sentir, sin anhelos, pues lo único que habremos conseguido será perdernos a nosotros mismos, nuestra vida, inmersos en el pasado, sumergidos en el futuro, sin espacio para el presente, pues él ya no tiene cabida, tan solo seremos un despojo a los que recordar o ni siquiera eso, tan solo seremos la llama que se apagará para sumirnos en la oscuridad.

2 comentarios:

  1. ... que fatalista, un poquito de café te haria bien mi bro!

    =)...

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  2. excelente,brillante recorrido,has creado!
    muy bueno!
    un saludo
    lidia-la escriba

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