lunes, 31 de mayo de 2010


Siento que me me hayan introducido la mano en el pecho, hayan urgado en su interior y me hayan arrancado el corazón, que me hayan arrebatado la vida que yo cedí en confianza, que mi alma recorriese una caída de miles de estrellas antes de pasar por una balanza, que entre nubes de cuchillas pasara para caer en la brasas y arder eternamente, eternamente, eternamente, eternamente, eternamente...por tí y ya ni siquiera quieres las riendas del alma que yo te ofrecí, el único némesis en esta guerra que parece perdida y que siempre lo será es el que encuentro al mirar al espejo y vislumbrar aquel rostro que insistentemente me intenta arrebatar todo lo que conozco y no me permite vivir, sus nombres son varios pero no sabría cual de ellos elegir pues nadie jamás me lo quiso decir, una única verdad, la muerte es segura, una trágica verdad, te quiero, una auténtica verdad, te vas....



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