martes, 8 de junio de 2010

Ojos que no ven, corazón que no siente...verdad?


Y cada día que pasaba esperaba mirar por la ventana y verla, aquella chica de cabellos dorados y ojos marinos, allí abajo, esperando, esperándome, deseante de volverla a ver...pero la realidad era que cada día que transcurría, al final del día, yo miraba y nunca la veía, mis esperanzas se rompían, observaba muchas personas pero no la encontraba entre las cuales...mientras yo pensaba en ella, al mismo tiempo ella rehacía su vida sin ni siquiera recordarme, solo fui un ser más en su vida, pero ella para mi sería la persona con quien más cosas pude compartir, vivir y ser feliz, a su lado, y aunque nuestros destinos en algún momento se desviarían desaprovechamos el tiempo y todo sería lo que pudo haber sido pero no fue, al fin y al cabo yo no debí ser nadie para ella, o al menos no me amaba tanto como decía...y en los últimos días utilizado sería y viento me darían, aunque eso no fue lo peor...en ocasiones amamos a alguien aunque ya ni aparezcamos en sus pensamientos y nos dejan a solas con nuestro tormento...

2 comentarios:

  1. sos un excelente poeta,acabas de confirmarlo,con esta entrada,sencilla melodiosa,por nada rebuscada-ya hay demasiados-y que es difil encontrar en log blogs...un abrazo mefisto
    lidia-la escriba el Fausto
    en barra derecha hay un unicornio ,en mi blog,acabo de decretar que es un premio

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  2. A veces el abandono es inavitable, el remordimiento desaparece y se busca ante todo la felicidad.
    Es algo muy egoísta, pero cierto.

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