domingo, 5 de septiembre de 2010

Cayendo...una constante de tiempo


Es como si cayeras desde donde eres capaz de pisar el cielo, vas cayendo a toda velocidad y todo se ralentiza, te sientes vivo, te sientes indestructible, sientes que no hay miedo...y condensas esa sensación para seguir y seguir sintiéndola, para que nada te importe, para olvidarlo todo, para no saber nada, para evadirte de este puto y enfermizo mundo, para entrar en otro...el cual es aún más enfermizo, pero al menos es tu mundo y alli mandas tú, crees tener el control sobre todo, crees saberlo todo y no necesitas preocuparte por cualquier persona, ni siquiera por perderte a ti mismo, porque sientes que no eres nadie ni nada, te sientes libre, sientes que ya no estas sujeto a nada, ¿dónde está la linea? ¿el punto sin retorno?, ya no existe, sólo queda un largo camino hacia la perdición, me siento como un animal sediento de sangre, de carne, de deseo y necesito dar rienda suelta a todos estos sentidos reprimidos, la causa ya se extinguió, bueno realmente nunca estuvo ahí, vivir hasta ser consumido, en las llamas, en este fuego que siento dentro de mi, un fuego extrañamente helado, me apetece salir a la calle, subir al sitio más elevado, mirar al cielo, sentir el viento en mi rostro y gritar... ¡esta es mi puta vida joder!...y desvanecerme.

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