domingo, 13 de marzo de 2011

Mascarela.


Siempre a las espera de que ocurra algo que lo mande todo al traste, autocompadecerme y asimilar lo que se va, forjar la depresión, forzar la situación, cuanto antes se pierde todo antes se es libre, de estar atado a complejos sueños, sueños que idealizo, pero que no se adaptan a la realidad, a los hechos, querer destrozarse asi mismo sólo para que todo acabe ya, romper todas las esperanzas habidas y por haber para no sufrir más...y a veces manipular la situación ni siquiera vale de nada..estas emociones que me persiguen constantemente, como si fuera un conejo confiado y ellas acaben cogiéndome, anticiparse y cambiarlo todo, cambiar la realidad y el futuro, disfrutar con el observar del viento, disfrutar con el admirar de los castillos de arena, como vuelan, como se esfuman...y parecían tan vivos y majestuosos, ahora ya son nada, todo es nada, el presente ha cobrado total irrelevancia, como notas de una canción que se ajustan al futuro, y mientras vives el presente sin darte cuenta no paras de pensar en lo que se acerca, y nos anclamos a esperanzas que contínuamente se van destruyendo, esperanzas con las que les damos forma al alma y cada vez que se destruyen perdemos un poco de nuestro ser, olvidamos quienes éramos y pensamos en quienes seremos, consumiéndonos...y cuanto más piense en con quien te encontrarás y vivirás tu vida me miro al espejo y mi rostro ya se ha vuelto anciano y pobre de expresión.

A veces parece que tristeza y vida son sinónimos.

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